El audio es hasta más importante que el video. Un registro sonoro malo normalmente no tiene solución en posproducción — no hay cámara de cobertura a la que cortar cuando el audio falla. En esta unidad vimos qué micrófonos usar, cómo disponerlos en el set y cómo grabar correctamente.
Los micrófonos de estudio se dividen en dos grandes categorías con características opuestas.
Micrófono dinámico: no necesita alimentación externa, tiene menor sensibilidad y capta principalmente lo que está cerca. Eso es una ventaja en ambientes no controlados: el ruido de fondo y el audio ambiente entran mucho menos. La desventaja es que su rango de frecuencias es más limitado, lo que puede hacer que la voz suene algo más plana y reduzca las posibilidades de ecualización en posproducción.
Micrófono condenser: requiere alimentación de 48V provista por la grabadora o consola. Capta un espectro de frecuencias mucho más amplio, lo que da mayor cuerpo y claridad a la voz y más margen para trabajar el audio después. La desventaja es que capta todo — lo bueno y lo malo. En un ambiente sin tratamiento acústico, va a registrar eco, ruido de calle y sonido ambiente con total fidelidad.
La elección no depende solo de la calidad del micrófono sino del contexto. Un condenser en una oficina con ventana a la calle va a sonar peor que un dinámico en el mismo lugar. Si no se puede controlar el ambiente acústico, el dinámico es la decisión más segura.
El micrófono tiene que estar lo más cerca posible de la fuente sonora. Más cerca significa mejor registro de la voz, menor ganancia necesaria en la consola y menor filtrado del audio ambiente y de la voz del otro participante.
El límite práctico es que no tape el rostro del invitado en cámara. Hay que encontrar ese punto intermedio: suficientemente cerca para captar bien, suficientemente alejado para no aparecer en el encuadre de forma incómoda.
Dos precauciones operativas que se suelen pasar por alto:
El brazo del micrófono: tiene que estar anclado de forma que ningún movimiento del invitado — cruzar las piernas, apoyarse — lo haga vibrar. Si se ancla a la silla en lugar de a una mesa, hay que verificar que el contacto físico no transmita vibraciones al micrófono.
El cableado: los cables XLR deben recorrer el camino más corto posible, escondidos detrás de la escenografía o bajo la alfombra. Más longitud de cable implica más superficie expuesta a interferencias eléctricas y más probabilidad de que un cable falle. Usar cables balanceados es indispensable — son los que eliminan el ruido eléctrico de fondo. Verificar cada cable antes del rodaje y tener repuestos disponibles.
Una consola o mixer de audio es el centro del sistema de audio en el set. Recibe las señales de todos los micrófonos, permite controlar el volumen de cada uno de forma independiente, y distribuye las señales hacia donde se necesiten: grabadora, computadora, auriculares de monitoreo para los invitados.
La Rode Caster Pro 2 es un ejemplo de mixer orientado a podcast: tiene cuatro entradas XLR, graba en multipista, funciona como interfaz de audio hacia la computadora y permite configurar mezclas independientes para los auriculares de cada participante. Pero cualquier grabadora o mixer con entradas XLR independientes cumple la función.
Lo que sí es necesario en cualquier caso: que el dispositivo provea alimentación de 48V para los micrófonos condenser y que permita monitorear en tiempo real lo que se está grabando.
Cada micrófono tiene que grabarse en una pista de audio independiente. Grabar una mezcla general donde todas las voces están en el mismo archivo elimina toda posibilidad de corrección posterior: no se puede subir el volumen de una persona sin subir la de la otra, no se puede limpiar el ruido de un micrófono sin afectar al resto, y cualquier imperfección —un roce, un golpe al soporte— queda grabada en todas las voces a la vez.
Con pistas independientes, cada voz se puede ecualizar, comprimir y limpiar por separado.
Las opciones para grabar en multipista son:
Lo que no se hace: grabar el audio por el micrófono interno de la cámara, mezclar todos los micrófonos en una sola pista, o usar cables sin verificar.
El audio requiere las mismas decisiones conscientes que el video — y menos margen de error. En esta unidad aprendimos que: